Lote, número de serie o ninguno
La diferencia es cuántas unidades comparten el mismo identificador.
Se activa en Inventario > Configuración > Ajustes, casilla Números de serie y lote. Después, cada producto elige en su pestaña Inventario cómo se rastrea:
| Opción | Qué significa | Ejemplo |
|---|---|---|
| Por lote | Un identificador para un conjunto de unidades iguales | Una partida de cemento, una colada de perfiles |
| Por número de serie único | Un identificador por cada unidad individual | Una máquina, un equipo con garantía |
| Sin seguimiento | Las unidades son indistinguibles entre sí | Tornillos, consumibles |
La pregunta que decide es simple: ¿alguna vez vas a necesitar saber de qué partida salió esta unidad? Si la respuesta es sí —por garantía, por vencimiento, por un reclamo de calidad, por una exigencia normativa—, hace falta seguimiento. Si es no, no.
Y conviene resistir la tentación de rastrear todo. El seguimiento tiene un costo real y recurrente: a partir de ahí, cada recepción y cada entrega de ese producto pide el dato, y no se puede validar sin él. Poner seguimiento a un artículo de alta rotación que nadie va a rastrear es condenar al depósito a tipear números para siempre.
Cargar el lote al recibir
El dato entra en la recepción y ya no se puede saltear.
Al validar una recepción de un producto con seguimiento, Odoo exige el identificador. Si es por lote, se escribe uno y se le asigna la cantidad recibida. Si es por número de serie, hace falta uno por unidad: recibir diez equipos significa diez números.
Para el caso de números de serie hay ayudas: se puede pedir que Odoo los genere en secuencia a partir de uno inicial, o pegarlos de una lista. Cargar cincuenta a mano no es la única opción.
El lote se crea en el momento si no existía. Los lotes cargados se ven después en Inventario > Productos > Números de serie/lote, con su producto, su cantidad actual y su ubicación.
Del lado de la salida pasa lo mismo: al validar una entrega, Odoo pide indicar qué lote o serie sale. Ese par de datos —qué entró con qué identificador, qué salió con cuál— es todo lo que hace falta para que la trazabilidad funcione.
Rastrear hacia atrás y hacia adelante
Las dos preguntas que justifican todo el trabajo de cargar identificadores.
La ficha de un lote tiene un botón de Trazabilidad que abre su historia completa: de qué recepción vino, en qué traslados se movió, en qué entregas salió y a quién.
Eso responde las dos preguntas que importan, que son opuestas entre sí:
| Pregunta | Cuándo aparece |
|---|---|
| ¿De dónde vino esto? | Un cliente reclama por una unidad y hay que saber de qué partida y de qué proveedor salió. |
| ¿A dónde fue todo esto? | Un proveedor avisa que una partida salió fallada y hay que ubicar a todos los que la recibieron. |
La segunda es la que justifica el sistema. Sin trazabilidad, un lote fallado obliga a avisarle a todos los clientes por las dudas. Con trazabilidad, se le avisa a los cuatro que efectivamente lo tienen.
El mismo botón está en el producto y en cada traslado validado, con el alcance correspondiente.
Fechas de vencimiento
Una función aparte, que se apoya en los lotes.
Las fechas de vencimiento se activan por separado en los ajustes de Inventario, y requieren que el producto lleve lote o número de serie: el vencimiento se guarda en el identificador, no en el producto.
Con la función activa, el producto define cuántos días desde la recepción vence, y Odoo calcula la fecha sola al crear el lote. También admite fechas de alerta y de retiro anticipadas, para avisar antes de que sea tarde.
La consecuencia más útil aparece al despachar: con la estrategia de remoción adecuada, Odoo entrega primero lo que vence antes aunque no sea lo que entró primero. Eso está desarrollado en el Manual «Métodos de reserva y estrategias de remoción».
Para Ingenio Construcciones esto aplica a materiales con vida útil —adhesivos, selladores, morteros preparados—, donde despachar por orden de llegada en vez de por vencimiento genera pérdida directa.